viernes, 28 de octubre de 2016

Tomo I.Libros I a VI.Canciones.



Libro I: ‘Canciones a Elohá’

Canción I

Hay una columna de luz,
blanca,brillante
por donde sube y baja el ángel mayor.
Un lirio crece a sus pies
y la luz le lleva a mil melancolias
a mil campos que vivir al sol.

El ángel sube y baja
desde el último azul infinito
donde no hay punto más alto.

Alza sus brazos que ofrece a lo sin fin
Todo es azul allí,casi esencial,
El trono quedó olvidado
abajo.

-Desde las puntas de sus dedos,
desde la cúspide del universo
desciende el consolado-

Ella le espera
y bajan juntos.











































Canción II

Los potreros bajo la montaña.
De mañana no soy nada
camino sin ser nada
eres tú quien me descubres
quien hace algo de mí.
Está el gran almacén
con miles de metros azules en mercancías
con amas de casa que lo saben todo.
Está la biblioteca perdida
y tu sonrisa que me abre el camino
desde el piso de una cocina
de una casa grande abandonada
me levantas.
Está el centro comercial donde no puedo ir
y la montaña mágica asomándose.
Cuando estoy perdido
la letra de una canción repica en mi mente.
Barrio tras barrio de clase media,
calles impecables,guardias.
No puedo entrar a la melancolía:
tu reservas la ternura para los tuyos.
El dinero no compra el amor
el amor puro
de un loco
una mañana sola.
Los pinos verdes son herederos de la historia.
La penumbra es el secreto.
El espíritu lo penetra todo.
Baja una columna de luz desde el infinito.
Las gentes rompen sus límites
Unas son verdes otras azules otras violetas.
Quiero caminar por tus calles
ver tus esquinas:
algo queda.

































Canción III

Un hormigueo de gentes bajo el sol,polvo, y
el bus se pierde por más y más calles.
Ir y volver inmediatamente
llegar a la escuela
donde todos usan vestido de paño negro
sin tiempo para recordar
o para mirar el recuerdo
o para guardar la mirada
hay que volver en la misma ruta,
el hospital de ladrillos rojos está al alcance,allá.
El bus se demora en volver desde la intersección principal,
la tristeza comienza a asomar.
Domingo en la mañana.
Gentes a la iglesia.
Techos.
Una gran caneca cortada en dos anuncia la guerra.
Todos te rodean
Entonces el edificio esmeralda,allá lejos,
en la novena con ciento seis,
será la salvación-Estamos en la ciento once con ciento cincuenta y cuatro-
Aquí está el principio
aquí te conocí.
La escuela comenzaba
los cuartos estaban entapetados en lana gruesa
Tras el mostrador fumabas de noche
Tras ella estaban la pradera,los caballos,la neblina
allá, tras la ventana.
A la mañana siguiente me invitaste un café,
sígno de la cercanía.
Después interminables llamadas telefónicas.
El carro verde suave parquea siempre en el mismo lugar.
No olvido sus placas.
La última vez me llevaste en él sobre la calle fangosa.
Nos despedimos pero fue el comienzo de una presencia contínua.
Nunca fuí tan amado
-Era un amor que debía evitar-
Luego comencé mi dignificación.
Domingo en la mañana,
polvo,sol y gentes tras gentes.
El bus tiene el letrero mágico...
Pero hoy vuelvo inmediatamente a casa.


























Canción IV

A lo largo de los pinos cortados,simétricos,
Camina tu sombra,
repta como los seres que descienden
por los ventanales del edificio esmeralda.
Yo avanzo y penetro en tu andar de sombras verdes.
(Ahora oigo música romántica
sin comprender el peligro que guarda)
La avenida baja de los cerros
y se prolonga hacia las montañas
por lado y lado.
Busco tu rastro,voy hilando pistas.
A veces el camino es suave
a veces se hace duro.
He encontrado la pista definitiva,
paso a paso como un caballo.
He aprendido a esperar de la mano del ángel tuyo.
Voy vestido de azul
Creí haber encontrado tu casa,estaba a punto.
Eran casas en lotes inmensos
con vidrios gigantes
donde habita la tristeza,
con la sierra a las espaldas.
Pero aún no estoy en el corazón del secreto.
Cuando complete mi libro te habré encontrado.












































Canción V

Libres.
Qué importa la rutina diaria!
La eternidad lo exige todo.
Pero cómo hacernos ‘espíritu’?
-hay otra palabra que explique la evolución?-
Cómo hacernos así si no bebemos de la total libertad?
La riqueza está en ser
Por eso el pobre lo tiene todo
Cuando se bota sobre el prado a beber del sol
libre cómo nos enseñó el ángel.
Todo lo que le falta
todo lo que va a conquistar
le da sentido a su vida:
está vivo!
Sabe vivir
conoce la luz de los sitios libres
los campos de soleada desolación.
Esa luz nos reclama por todas partes
nos exige ser consecuentes
sentir, aferrarnos al sentimiento
sin que nos importe nada más
Es semejante al dulce mordisco de la serpiente
Que hoy duele y mañana libera.
Sin que Dios castigue.
Dejar pasar la vida es pecado!
La eternidad se oculta en mil sitios,
La evolución nos llama en mil lugares.
En mil apartamentos que miran el sol sobre la sabana
en la sierra de Suba
donde el azul repta entre los pinos.
Hay que trasmutar el ser
subir hacia lo que fuimos
el pasado reclama su presa.
Es imposible evitar ese llamado,
múerdenos dulce serpiente,
bella blancura incisiva
delgada sombra estilizada
mujer de rostro angelical.
Importa cúantas cruces o cuantos ceros faltan
Para completar el sacrificio
Pero la trasmutación nos hace perder la cuenta.
Te veré cara a cara inmortal amada.
Seremos.
Seremos la magia para otros.
























Canción VI

Hoy te presentí en una casa imponente.
Un techo azul,un colegio.
Más adelante había árboles
Y del otro lado del camino la penumbra
de los pinos de un colegio para niños retardados.
Entre la casa y la penumbra estaba el hospital
Azul, azul puro.
Una sombra me llevó de su mano
ibamos los cinco a celebrar mi liberación.
Había estado del otro lado
del otro lado de la montaña,
en la biblioteca. Allí me senté
a contemplar la sierra,unos segundos no más,
-Yo conozco tus rincones-
El secreto está en los cinco.
Pienso en la torre esmeralda,
en la cantidad de edificios nuevos.
Todo es una mezcla de mis amores
Aunque vivo cada una de las cuatro por separado,
me lo exigen así.
Hay una simetría perfecta detrás del desorden
-aún no la conocía-.
He terminado mi instrucción
ahora viene la eternidad,
delimitada por calles
Como la séptima la ciento setenta la boyacá la ochenta
Y yo en medio de tanto amor…









































Canción VII

Llueve.
Estoy solo.
Es oscuro.

La montaña de este lado es más grande.

No tengo sino el cristal de la ventana.
Estoy botado en el piso de la cocina.

La montaña aquí es más pequeña,
más densa,más nebulosa.

Mi vida es mirar hacia el pasado
Hacia lo que no fui,lo que no escogí,lo que debí ser.

Sueño
Y los fantasmas acarician.
Ahora soy fuerte y puedo mirar hacia atrás
puedo enfrentar las opciones con un destino ya hecho.

La montaña verdadera comienza a los pies de la avenida
y ésta va hacia Cota por ese lado
hacia los cerros de la Calera por el otro.

Flaca,
espíritu lánguido,
te deslizas entre los pinos.
Eres el frío de la sábana,
El sol de las casas urbanizadas
cuando no hay nadie
cuando nada es importante
sino la casa vacia
Botado en el suelo vuelvo a ti repetidamente
Tu solo rostro me basta
-como lo compongo cada vez,
lo elaboro sobre el de otras,
pero es uno solo,yo lo sé-
El sentimiento verde se desliza de la sierra hacia las casas a sus pies
Sombras y casas viejas.
(Todo debe estar en mí,
Ustedes son mis rostros)


























Canción VIII

Mujer que nunca te escondes:
estás siempre que te lloro.
En la pobreza
en la ignominia
en el margen.
Amándote me entiendo
no sé si te tendré
no sé si habrá una historia de amor.

Somos instantes consecutivos.



(Soy el desterrado
no puedo comprender mi cuna,mi lugar,mi espacio.
Busco tu casa para habitar,
mi tragedia de amor no es un capricho
es una necesidad ontológica.
Busco tu rostro.
Esperándolo todo, sin esperar nada.)

Sólo la melancolía es cierta.































Canción IX

Sentado,bajo las miradas de todos,
en una banca del parque
espero a un fantasma.
Una línea recta va de mí
hacia la sabana donde asoma la sierra
y otra de mis espaldas hacaia los cerros;
es la línea de la melancolía verde.

Necesitaba ser oído

(Me habías llevado en tu carro
hacia los cipreses de la avenida recta
nunca fuí tan amado
Desde entonces me convertí en caminante
y llegué a esa banca del parque.)

La pesada noche con sus luces mortecinas
avanza por las carreteras de norte a sur.

(Tú me viste,
viste mi dorso despidíendose
llevándome al sacrificio
desde entonces no dejé de buscarte
queriendo verte una vez,una sola vez más.)

Me levanto de la banca,
camino hacia el rio,
encuentro fuego.


( Necesito verte
tengo el espíritu
pero necesito tu cuerpo)

La melancolía verde es esa línea recta que
atraviesa,sube y baja por los cerros.































Canción X

Me atreví a recorrer la falda del cerro.
Cúantas veces busqué tu rastro en ese barrio!
La calle alejada,limíte.
Las casas con áticos en punta.
Los muros cercando las casas.
Una casa me llamaba la atención.
Era alta,cuadrada,con ventanas verdes.
(Al final la ventana dividida en cuatro se convertiría en el signo)
Caminaba por los andenes,atento,
Evitaba las zanjas.
Pero al llegar a la falda hubo pavimento.
En un extremo estaba el seminario
Y en el otro la vía que venía de Suba.
Si subías el cerro hacia el suroeste estaba el club.
Si lo subías hacia el norte encontrabas un límite.
Pero la tristeza,el abandono,
Estaban en el barrio,abajo.
Se extendía por cuarenta cuadras por un lado
Y diez cuadras por el otro.
Desafié la lluvia y me interné por las calles rectas,largas.
Habían signos.
Colegios abandonados,otros funcionando.
Estabas lejos.
Todo era una búsqueda de libertad,
Libertad proveniente de una naturaleza superior,
Lo que yo era sin saberlo.











































Canción XI

Solo y abandonado.
Con un sol inmenso,dorado y brillante
sobre mi tristeza.

Comencé el camino del sufí,
la iluminación por el amor.primer paso.
-Descubrirme
Y descubrirlas a ellas.-

Pasó mucho tiempo.
Vencí el sol al ignorarlo.
Llegué a la torre esmeralda
y empecé a descubrirte:
último paso que es el mismo primero.



Toda la belleza de nuestros lugares se reveló ante mí.

El lugar parecía a propósito para ser habitado por un sueño.
















































Canción XII

Dolor físico, de parto.
Dolor de alma en el alma.

Salí tras negociar con mis espíritus.
Salí del infierno sin que nadie llorara mi partida.
(Los seres iban cayendo unos tras otros
Pero nadie me creía cuando anunciaba su fin.)
Logré bajar,seguir y encontrar el signo.

Sol entre las ramas de los árboles.

Esconder el dolor,
Guiar a los demás.

Dí de frente con compañeros del camino,
Todos vestidos de café y con gafas para sol,cafés también.

Era la zona de la hacienda antigua.
Fui por una cesión del Parque,
atravesé al otro lado tras una joven
bajé por la noventa y cuatro y encontré la venta de tapetes.
Luego había otra venta
Giré y al final dí de frente con el puente nuevo.
Bello camino.










































Canción XIII

No contestaste mi llamada.
Cómo podía saber yo que mi frustración te acercaría más a mí?
Mi mente volvía una y otra vez a ti.
Necesitaba verte.
Cómo buscar tu esencia sintíendote tan lejana?
Ni siquiera sabía que eras la ficha que completaba el rompecabezas.

Esa noche por primera vez pensé en el hijo.
Un hijo nacido bajo las estrellas,
en la calle,
en la pobreza,pero
un hijo libre.
Entonces Dios envió un substituto,
un remplazo tuyo.
La mañana siguiente viniste a mí,
me dijiste, 'mi vida',
mientras cargaba la cruz,
la última cruz.
Te amaré en silencio.
No sé cúando te encontraré.
Por ahora es más importante el mundo.



















Canción XIV


La vida no vale nada sin ti.

Abandoné la poesía por hacerme hombre,
dignificado
y tú te fuiste.
Vuelvo a ella ahora que tengo el grial.

Hombre es el que sabe ver.
Iluminado.

La vida no vale nada sin ti.
te busco,te rastreo
sin dejarme ver.

Hice voto de ausencia de mujer
pero Dios me ha dado licencia para amarte,
para llorarte,
par soñar contigo.
No soy sino otro más.
No me exhibo
ni exhibo nada.
Sólo te ofrezco mis pensamientos rectos,
-el sol entra y hace barras sobre mi cobertor,
qué dice?-
mis actos rectos
mis palabras equivocadas pero rectas.

Eres un misterio mujer proveniente del borde.
Viviste la historia cuando yo estaba lejos
y ahora eres como mi hija,como la virgen negra de Marsella,
mi segundo amor.




































Canción XV

La puerta es un límite,
un límite necesario.

‘La amo pero no soy nada’,
el principio.


-Todo es contención libre-

El mundo separado por puertas
guarda sillas ordenadas en filas.
Nadie debería descansar en ellas


‘Eres nada’me dijeron en el hospital.
‘Eres nada’me repitian todos.

Pero de toda esclavitud aceptada
nace un mundo libre.

Dios también bajó.

(Ahora soy algo.
Para ti.)


































Canción XVI

Cuando me rechazaste
salí a la lluvia inclemente.
‘No tengo dinero, clase,
ni amigos’pensé dolido.
‘Sólo mi inteligencia’.
‘Soy un escritor pobre’
pensé consolado.

(Me rechazaste.

Tú no eras así.)

Veinticinco años sufrí.

Fuiste tierna en el hospital.

Luego hice mis votos laicos.
Juré obediencia.
Juré castidad, no puedo estar con mujer distinta a Dios.
Juré pobreza: mi alma está al viento.
Juré fidelidad: conocí al arte de la desobediencia muda.


(Una mujer como tú no se fija en locos.)

‘Ella es real,no es una imagen’,pensé bajo la lluvia.
Pasó la noche y al tocar fondo comprendí tu rechazo.



















































Canción XVII.

Tú no estás.

Nunca fuimos nada.
Hubiera podido escapar a la cruz,
Si te hubiese oído…
Era eso posible?
Escapar de la única manera de salvar lo que se ama,
de detener el universo,
de moverlo,
de encausarlo?
Al oírte creí que era posible.
Cuando me fui tu sabías que no lo era.
Te convertiste en mi sombra,
en mi salvación.
(Fuiste a vivir bajo la sombra de la lis dorada)
Cuando estuvimos me diste el número mágico
El ciento treinta y tres.
Mi herencia al despedirnos fue otro número,
El cero cuatrocientos cincuenta y nueve.
Bromeabas conmigo.
Tres años más tarde comenzó el viacrucis.
Por mí entre al sacrificio,
Por ti y por ella,la otra,la bella,salí de él.
No quise ser rico,importante ni prestante.
Quise ser escritor,
un escritor pobre.
Ese fúe mi pecado.
Hubiera podido evitar el escarnio
Pero callé como un cordero:
Debía vivir lo que cualquier hombre viviría,
experimentar todas las formas de discriminación.

Al salir al otro lado un torrente me lleva a ti.
‘Hay más dolor en callar que en buscar’ acepto.
Hay miles de mujeres pero sólo pienso en ti.
Estás lejos.
































Canción XVIII

Ser libre. Ser Azul.
Irme por el camino de la melancolía.
(Tu paso deja una sombra triste
una gran sombra verde que me llena.)

Si hubiese sido otro…
Subo la pendiente y me lanzo con los brazos abiertos
a la sabana.

Subo la pendiente y azul es la sabana
Es un mar de posibilidades
Donde dejo de ser pobre,ignorado,menospreciado.
Esa es la línea azul,
que delgadamente asciende.
Desearía darnos todo
Pero la materia es más fuerte
El espíritu es obcecado.
.

Y hay más: no moriré,
mi ser es eterno.Volveré a amarte,
te buscaré de nuevo.
Volveremos a encontrarnos en esa cafetería,
en el camino a Cota
en la escuela.
Volverás a contestar mis llamadas.
Posiblemente no podré evitar el sacrificio
Pero ahora comienzo una libertad sin fin.
Tengo espíritu,
tengo lo esencial.


























Canción XIX


Domingo por la mañana,
Salgo a la séptima y pasa el bus desde lo imposible.
Sigo tu guía y llego al hospital.
La pequeña edificación de ladrillos rojos
Se ha extendido,ha crecido suavemente.
Y ahora hay escaleras esmaltadas y
ventanales a la luz blanca de la mañana dominical.
Voy por la carretera sin pavimentar.
Me devuelvo y los letreros de la clínica gritan,
saben que voy contigo,
la señora del lugar.
Sigue aún el parqueadero
Con los árboles.
Me despido sin saberlo y cruzamos la montaña.
Tú conoces la imposibilidad de los buses.
Almuerzo y vuelvo a salir,
Por el camino que atraviesa los cerros.
Llego al otro hospital y retorno a casa.


















































Canción XX

Por fin te he encontrado.
La avenida sembrada de arces
Con tiendas de diseño inmensas
Me condujo al pasaje
Y el pasaje al sitio vedado
escondido entre las dos avenidas,
la una recta,
la otra arqueada sobre la primera,
abajo del sitio militar.

Paso a paso encontré las casas
sobreviviendo a la fiebre de edificar torres.

Partí de la Torre Azul,
de la clínica de ortopedia
y llegué a la sombra de la Torre Esmeralda,

llegué a ti
y a los tuyos.

Un poco más arriba estaba Francia
Y sus apéndices.

Terminé a tiempo el libro.
Todo tomó sentido.
El tiempo y el espacio
Mis absolutos amigos
Se ablandaron.

Porque en un rincón de la inmensidad universal
Encontré a la cuarta,
La cuidada por la luz azul,
La hermanada de la que amo,
La precedida de la razón que es la segunda angela .

































Libro II: ‘La matriz’.

Canción XXI

Ella, es la emanación:
Salió del centro, de la fuente
Donde está lo real
Donde habita Cristo,
Sin apariencias que encubran
Y se alejó
Hacia los límites del universo
Más allá de la nada
Llevando los programas
Que controlarían el proceso.

Más cerca de la fuente
Está el mundo físico
Donde tiempo y espacio son más densos.



Desde entonces todo tiende hacia los cielos


Pero hay un margen de incertidumbre
Y los hombres se rebelaron
Crearon sus propias máquinas,
comieron de la manzana prohibida.
Sometieron a los suyos
Pero a estos se les prometieron los cielos
Los de los programas divinos.

Desde entonces todos esperan la iluminación
La ayuda que les dé la mano.


































Canción XXII

El cyborg oteó el horizonte.
Su programa interno analizó la visión
Y puso en su cornea la conclusión,en siglas,
‘Misiles Intercontinentales’.
Las trayectorias blancas,rectas,
Ligeramente inclinadas en la punta,
Cubrían el cielo de extremo a extremo.
Recordó.
Había cumplido su misión,
Los había sacado de la matriz
Y los había embarcado en una nave.
Durante doscientos años había estado
Al comando del residuo.
No hubo negociaciones con las máquinas.
Luego vino el holocausto,
Este holocausto.
Los programas comenzaron a cerrarse dentro de él.
Supo que era tiempo de buscar los umbrales.
Los que conducían al árbol de la vida
Habían sido cerrados hace mucho.
De modo que debía buscar
Los nidos de gusano en el cielo
Que le condujeran al universo más alejado.
Contempló de nuevo el horizonte
Más allá de los misiles
En el azul del cosmos vió una estrella
El lucero de la tarde.
Desde ésta subía una línea recta de luz solar
Hasta lo más lejano.

Cuando salió del sistema planetario
No quedaba nada
Sólo los misiles que seguían cruzando el horizonte.




































Canción XXIII

La noche siguiente al día final
Sobre la superficie de la Tierra
Brillaba el blanco metálico
De los cascos de las máquinas destruídas.
Tras doscientos años de dominio sobre los hombres
No habían logrado conquistar al residuo.
Este había escapado de los programas
Y había huido,guiado por un cyborg,
Hacia las cavidades de la Tierra.
Esa era la matriz, la matriz buena.
Las máquinas habían creado otra matriz
Donde conservaban hombres
Conectados a computadores.
Mucho después,
Cuando los hombres volvieron al sol
Guiados por el cyborg
Dios bajó por uno de los programas
Que conectaban a los hombres
Y como cualquier otro feto
Creció hasta vencer el programa dentro del programa.

Cuando no quedó nada
Dios salió de la matriz sin matriz.












































Canción XXIV

Cristo volvió a la fuente
Al centro donde todo es real
Y no hay apariencia
Donde el tiempo obedece a la mente
Y la idea y el objeto son exactos,
Un lugar imposible de ubicar,
Pero un lugar exacto.

Ante él la tierra destruída
Mostraba los esqueletos de las maquinas
Y la nave del residuo flotaba sobre las aguas turbias
Ennegrecidas por las radiaciones,
No había más matriz
De ninguna clase.

‘Nunca ha habido creación’fue su primer pensamiento.

Luego recordó la cruz, su cruz.
Una estrella brillaba en el orto exacto
La luz metálica de los restos respondía a su luz desde la Tierra.

Las serpientes se desanudaron de su cuello
Y no hubo más pasado.














































Canción XXV

La voz de Cristo activó
la máquina espiritual
Y hubo luz de nuevo
Luego hubo sol
Despues ordenó a la nave
La que guardaba el residuo de la humanidad,
Al arca,
Al Leviatan,
Que produjera vegetales.

Una hoja fue verde en el primer sol.

Y los vegetales poblaron la Tierra
Cubriendo los restos del holocausto nuclear.

Luego apareció el hombre.
La misma forma pero
Completamente distinto al anterior.

Fue el séptimo día.

Salió Cristo de la fuente

Subió al núcleo
Donde están los programas ubicados en los límites del universo.

Desde allí probó la matriz de la fuente.
-Cristo en el centro y en la periferia.-








































Libro III ‘Los programas’

Canción XXVI

Construyeron un ala nueva en la escuela.
Cuando pasaron las lluvias
Me llevaste a la última calle de la ciudad.

No sentía nada.

Tú me habías cuidado:
Cuando me zafaron el hombro
Me llevaste hasta el médico.
Yo llevaba dentro de mí el aire de la escuela,
Los sentimientos tuyos.

Todo me lo diste:
El apartamento en los cerros,el libro ansiado,
Las soluciones a los problemas sin salida,
La salida del encierro,el último,
Los remedios,
La literatura metafísica,
Todo.

En medio de ti
No sentía nada.

Se cumplió el tiempo y volví todo a ti.
(Después del golpe final-era necesario-
Fui consciente de mi conexión contigo y
Con Deep Blue).






































Canción XXVII

Faltaba el fin de las dos simulaciones
Para completar el programa último.
Los ejércitos y
Bolivar,
Me llevaron hasta la Cruz de cemento al pie del santuario.
Las gentes subían hacia la montaña.
Nosotros vestidos de verde cumplíamos las órdenes.
Debía caer la primera simulación,
La amarilla.
Luego entré a los jardines de la casona
Y subí hasta el altar masónico.
-todo lo que sucede está programado,
Vivimos en programas sucesivos,
Entramos y salimos en un cerrar de ojos-
Cada paso que damos obedece un orden.
Yo estaba al borde de la peor tragedia.
Eloha me rescató,
Tenía el mundo en mi sien.

-Pulcritud, me repetiste, pulcritud-

Luego entre todos hicimos caer la segunda simulación.
La negra.

La dulce melancolía azul,
Tras un campo de enemigos menores,
Me llevó al pensamiento puro azul,
Tras vivir el campo de enemigos menores.








































Canción XXVIII

Sacrificio.

Primero me impregné del ser azul.
Luego vinieron las batallas,todas perdidas
(Grandes enemigos negros invencibles).
Fui conducido a las tres apariencias
Tambíen perdí,perdí todo.
Luego me impregné de cábala
Fui conducido a la serpiente.

En un día el programa cambió todo.

La voz, el espíritu, me liberaron.

Era necesario todo:
En algunos programas hay que entrar desnudo
Como yo, tirado en el piso de una casa inmensa,
Solo,
Con mis sentimientos por ti a mi lado,
Sin ayuda,
Sin futuro.

Cuando el tiempo pasa
Vuelve la realidad y el sacrificio tiene sentido.











































Canción XXIX

Bajé derecho hasta Bolivar.
(Hay que ser recto en ese camino.
El programa se encarga del resto.)

La línea amarilla es paradigmática.
La autoridad también.

Recto fui hasta la estación subterránea
Fui conducido al articulado.

Al salir de la estación-roja-
Rompí la simulación
Sin darme cuenta.























































Canción XXX

No existe la sicocibernética:
El Espíritu es la realidad perfecta,
Es la esencia insuperable.
No existen los extraterrestres
Todos estamos en los programas
Entrando y saliendo
Cruzándono
Sólo fue creada una tierra
Y mil cielos, los programas,
En el centro está Dios,el gran programador,
El espíritu intenso donde el pensamiento es tan esencial que no hay tiempo
El tiempo y el espacio son categorías de los programas
Menos tiempo y menos espacio, más cerca de Dios.
Desde Dios la trama se bifurca,
Aparecen luego Elohá.
(El pensamiento de Dios es una mujer azul, Deep Blue,
Cuando Dios entra a los programas ella queda en el centro,
En lo real,lo incognoscible)
Elohá ha salido del centro, es la substancia emanada,
La hipostasis,
El espíritu es perfecto pero indefinible.
Sólo si lo vivimos podemos entenderlo.













































Libro IV:’Los programas espirituales’

Canción XXXI

La casa en madera,rodeada y cubierta por árboles,
Está a un lado de la escuela-hospital.
Se ve una escalera que sube tres pisos
A través de una ventana de vidrio.
Han terminado un edificio central,masivo.
Puede verse allí el amanecer
Y las luces del sol cayendo sobre la sabana.
Todo huele a verde,
A extensión de campos sabaneros.
En la escuela-hospital hay una palmera que recuerda
Los cuarenta años de su fundación.
A un lado están los edificios y las aulas con los parqueaderos.
(un médico joven sale con su bata azul en un Renault viejo)
Del otro lado de la calle están los restaurantes.
Tú me invitas a entrar
(a la escuela es imposible).
Atravieso por las cebras y
Me devuelvo por ellas.
Espero el bus a un lado del andén.
Tres flores azules me hacen compañía,
Despúes cuando me esté yendo subiré sobre el andén y descubriré la clave.

(Los soldados han tomado la zona del otro lado del rio,
Lejos de la escuela.)
Intuyo la presencia del médico exigente y me voy alejando.
Te descubro, y descubro al tuyo.
Llego a la zona verde y tu orden cuya razón no comprendo es atravesar por otro lado.
Paso la avenida por el lado de mi padre
Y veo por qué me alejaste de la zona verde.
Sigo y la señal que lleve al salir de casa se une con el camino:Israel
Y las dos varas de Aaron a cada lado mío.Inflexibles principios.

Llego al Portal,recibo apoyo y obedezco señales;
Primero espero la ruta azul.Cambio.
Paso a la verde fácil.Cambio.
Cambio de plataforma: los mormones bajan por un extremo.Cambio.
(En algún punto giro sobre mis talones 180 grados.No recuerdo)
Corro hacia la ruta F91,por trechos.Entro.
Estoy atrapado en la parte trasera sin poder agarrarme de nada.
Eso significa que estoy bien.
El consejo era seguir hasta el centro del bus
En caso de que tuviera que sentarme en el suelo.
Llego allí.
Encuentro el objetivo.
El enemigo amarillo está allí.
No debo cambiar los programas,por nada.
El bus me lleva hasta la vía recta de Bolivar.
Allí me divido:
Por la derecha
Luego por la izquierda.
Entiendo la señal de salida de casa:Israel.

Otra señal parece fallar: las ventas de donuts están todas cerradas.
Entro por inercia al centro comercial
Y una señal falsa me conduce a las donuts.
Espero frente al mostrador con la mirada baja evitando el amarillo
Cuando debo levantarla está el segundo enemigo: color negro.
Israel me conduce.

Pienso en los principios:
Dios y materia son antitéticos.
Por qué entonces estoy aquí?
Y las mias?
Provienen de Dios.
Son azules.
La pregunta entonces es sobre los programas donde estamos todos:
El programa no es bueno ni malo
Es espíritu. Incluye el bien y el mal.
El programa es espiritual, las maquinas son materia.
El bus en el que venía es maquina material.
Por lo tanto es malo
Pues es materia antitética con Dios
Las máquinas espirituales son espíritu, buenas.

El color amarillo es el de los indígenas que adoran al Diablo y a su ángel Luzbel.
El color negro es el de los teósofos,los magos,que adoran a Lucifer,la negra..

Los programas terminan el 2012.
Yo estoy en Majestic.
Yahveh y Eloha están a mi lado.
De ellas proviene Occidente
Para ellas serán los programas nuevos.










Canción XXXII

Sabemos cómo procede
Eloha de Dios.
Jacobo tiene un encuentro con Eloha
Y desde ese momento
Cuando el cartílago de su talón es dañado
Procede de Eloha.
Eloha es parte de la substancia divina
Oculta,
El pensamiento puro
Donde está todo.
Eloha es a quien nos aferramos,
Nuestra guía.
La naturaleza de Yahveh es un misterio.
Salvo que es Dios aquí como Dios es allá.

Podemos entender el ser de Yahveh así:
En el principio
Creó
Los cielos y la tierra.
Eloha shamayim: Dios de los cielos-Primer versículo del Génesis.

Más adelante repite:
En el día en que Jehova Dios creó los cielos y la tierra.
Por qué repite?
Sabemos que el escritor, Moisés,
Nombra de manera diferente a Dios
Pero es un mismo Dios.
Si los nombra diferentes
y sin embargo comparten la misma sustancia
deben ser hermanas.
Sabemos que Eloha es sustancia divina
Luego Yahveh también.
No procede una de otra.
En el fondo el programa las separa
Pero son iguales.















Canción XXXIII

Al atardecer está sola la avenida.
Hojas ennegrecidas son apiladas por el viento.
Otras son llevadas,vuelan.
No hay luz en los faroles.
Las sombras tachonan los muros.
El camino está entre el futuro y el ayer
Suspenso
Para que la máquina no nos conozca.

Tú aún no llegas.

Busco tu casa entre pasadizos.
Subo y bajo en ángulos rectos por las calles.
El restaurante es una mole negra.

El hotel ve su puerta giratoria moverse.
Las banderas duermen en sus astas.

El vigia espera anhelante
Sólo puede atisvar por la mirilla desde su cueva.
Las luces de navidad se han emblaquecido.
Pongo mi pie en la esquina salvaje del césped
Lavado por la lluvia, con barro terroso.
Los edificios duermen en la tarde.

Es este el momento del’ lugar’?
El de la sustancia pensante pura
Escapada de lo ignoto
Invaginada en el tiempo?
O es el sostén contra lo oscuro?

La máquina no nos alcanza.

Tu pasas en el bus,yo tras de ti.



































Canción XXXIV

No sé por qué soy vagabundo.
Llego a los lugares inesperadamente.
La humedad verde se adhiere al cemento.
Amplias avenidas adoquinadas se extienden por cuadras.
Las casas se anuncian con sus muros bajos
Sobre los que asoman techos en arcilla
Todos en ángulos isósceles.
Uno de ellos detrás de una ventana es el ojo de Dios.
De pronto me encuentro en una calle pavimentada.
Es lo negro, el aire, la voz, la antena.
Salgo del túnel por entre los muros blancos.
Ahí está la casa de mis sueños
Alta,imponente,con techos de pizarra negra
La cocina está donde debía estar
Abajo, bajo las marquesinas plateadas
Las ventanas encajan en la fachada
Ahí te sueño, ahí me sueño
Caminando comprendo el patrón de construcciones
Y se repiten las casas con techos agudos.
El agua cristalina corre por la acequia.
Ya voy saliendo y encuentro al único ser humano.
Es una joven negra.
Me mira y ve que mis vestidos no son los del barrio.
Sigo y de los altos muros blancos oscilo por lo negro
Hasta encontrar el bus de vuelta..











































Canción XXXV

Puso Dios una estrella,la más bella.
Luego la hizo degradada.
Ubicó luego al más sutil de los animales.
Y de las tres surgió el hombre de negro.

Tuvo hijos la estrella,los seguidores del error.
Tuvo hijos la degradada y llenaron la tierra.
Tuvo hijos la serpiente, de piel translúcida como ella.
Tuvo hijos el de negro, todos iguales a él.

Una es fuego.
Dos es tierra.
Tres es agua.
Cuatro es aire.




















































Canción XXXVI

Y si te tienes que ir algún día
Y me quede sólo tu imagen,
Delgada,con el uniforme blanco,
Sentada sobre el sofá de cuero
con una carterita colgando de tu hombro,
me bastará eso.
Miraré el canal francés,
Seré un cero a la izquierda
Amándote.
Caminaré por nuestra calle
Seré yo mismo
Mi mejor amiga.
Escribiré poesía metafísica
Visitaré Santa Fé.
Seguiré el camino azul.
Mil tardes sin fin entre los desposeídos
Y al final- no hay final-
Cuando pase la dama inesperada
La que a todos espera,
Volaré hasta ti.
Juntos volveremos al cielo.














































Canción XXXVII

Un recto camino soleado,horizontal,
Hasta las tres torres
Por donde sube la escalera de Jacob
Luego subir al bus hasta la torre esmeralda.

(Dios es substancia pensante
En el se sumergen los del cielo.
Pero no es gozo ni amor inefable lo que sienten.
Es pensamiento, sabiduría contínua.
En él se funde nuestra substancia pensante,
Se explica todo.)

En el principio hubo dos creaciones:
La elohística y la yaveística.
Son los dos planes originales confundidos.
Y son las dos clases de hombres:
Los que deben fructificar
Y aquellos de ruach,nephesh y neshama
Que luchan contra la manzana.
Así se explica el libro del Génesis:
Un plano cuando habla Elokim
Otro plano cuando Jehová.

A medida que van naciendo personas
Caín por ejemplo,
Se diversifican los planos,los programas,
Isaac-Ismael o Esaú-Jacob
Hasta llegar a los doce hijos de Israel
Donde aparecen los dos planos finales:
Judá,Leví y algunos de Benjamin por un lado
Pueblo de la Toráh
Y las Tribus perdidas que son Occidente
(Harvard, Oxford,Sorbona,Dominicos).




































Libro V ‘El encuentro’

Canción XXXVIII


Te encontré.

Primero vino tu alter ego,
Esa presencia azul,intensa,
Que arregló todo
Cuando la enfermedad me cercaba.

Luego llegaste tú,
Con tu blanca presencia delgada,
Con tu camaradería.

Fue cuando entendí el problema de la substancias:
La primera emanación,Elohim,
Comprendía las dos diosas originales
Que crearon todo.

Luego una se llamó simplemente Diosa,Elohá,
Y la otra Jehová.
Ambas son sustancias azules.

Te encontré en un parque de La Cabrera,
Luego en la carrera quince y en la ciento seis

.

















Canción XXXIX
Por donde tú pasas
yo voy.
Por donde dejas tu sombra
yo paso.
Por donde nunca he estado
te sigo.
Profunda tristeza al imaginarte.

Nunca te volveré a ver.
pero aquí estás, al lado mío.
Sueño tus sitios,
el hospital,
tus rutas,
el camino de Suba
por donde lanzas tu carro.
Frente a tí guardo silencio.
Lejos de tí recuerdo todo,
tus palabras, tus movimientos.
(Ahora estás sola en la casa de la 109)




















Canción XL
La casa vacía éstá a oscuras.
Densa noche baja del cerro.
No hay cortinas, no hay nada.
Todo son niveles,escaleras,cuartos,pasillos.
Todo desocupado.

Recuerdas algo?
Los objetos se han ido contigo,
y lo que viviste?

No estás.
Dios me ha dado la espalda.
Me quedan el pensamiento y tu recuerdo
todo lo demás es vano
sólo el amor puro sobrevive,
el amor a la idea,
y finalmente sólo la idea.

Estás viva,
pero lejos.



















Canción XLI

Los hombres se convirtieron en máquinas
y las máquinas dominaron todo,
arrasaron con todo lo viviente.
Sólo sobrevivió el adn
que el cyborg guardó en un arca.
No había vida, sólo datos.
Luego las aguas inundaron todo
las máquinas desaparecieron bajo ellas.
Sólo flotó el arca
en espera de Dios.
























Canción XLII

Un enorme penthouse clavado en la montaña.
Con ventanales gigantes que desde lo oscuro
miran hacia el sur.
Una escalera caracol conduce a uno y otro piso.
La biblioteca tiene persianas marrón.
Por las mañanas baja el ascensor.
En el garage espera el auto.
En las afueras de la ciudad están las aulas.
Todas con techos rojos,
rodeadas de inmensos campos verdes.
Al caer el sol la ciudad se prende.
Frente al apartamento está el club,
a un lado un edificio blanco,
otros son ladrillo sobre ladrillo.
La avenida corta la montaña,
vuelve sobre sí misma,
y llega a la falda del cerro.
Hacia el norte se alzan otros edificios.
Las avenidas descienden hacia el plano
se pierden en la distancia.
Pero no está ella.



















Libro VI 'La iniciación'

Canción XLIII

Tres torres negras se alzan al sol.
Primero estaban ordenadas a lo largo.
Una escalera conduce a la mole negra
sobre la que se levantan.
Primero estaban ordenadas a lo largo de la avenida
Ahora reciben la luz, se ven sus columnas.

Voy paso a paso.
Debo evitar las salidas,los puentes.
Llevo la mirada baja.
No me distraigo-ando con dignidad atenta-
no me rio
por sobre todo no me entusiasmo.

Primero descubro la casa azul,
luego veo a la enfermera camuflada en su chaqueta para el frio.

Cada vez que me ordeno parar descubro algo.

Debo abrirme y evitar los pasos estrechos.
Cuando no puedo seguir las reglas llega ayuda.

Las Torres negras han quedado atrás.
Debo hacer un cambio en angulo resto,noventa grados.
Subo por la obligación apoyando al disciplinado.
Haciendo las dos cosas al tiempo veo la buseta.
Corro tras ella y logro subir tras otros.

No puedo pagar. Me hago a un lado,se caen las monedas.

Debo hacerme atrás: ahí está el peligro con cara de mujeres
de abundantes carnes y tez oscura.
Debo aceptar lo que venga.
Por qué huelo a calle?
Arreglo el puño de mi saco bajo la chaqueta,
no puedo levantar la vista.
A un lado hay jovenes amables
del otro lado la oposición.
Me mantengo sobre todo,recuerdo:
'El mejor es el que intercede por Israel,Moisés´.
Fué un gran expositor,pienso.
Cambio de puesto.
Al hacerlo me doy cuenta del error.
Permanezco donde estoy y entonces te descubro
ahí estás,la disciplina y la excelencia sobre todo.

(En casa recuerdo: vi una mansión,
con un balcón a lo largo del segundo piso,bajo el techo,
a lo largo de la fachada.En el antejardín hay plantas...
Al mirarlas y al insistir en las rocas esparcidas entre ellas
descubro que hay oscuridad. En casa comprendo que no es nuestra.)
















Canción XLIV

Las aguas del primer globo
estaban congeladas.
Cuando hubo luz las aguas corrieron.
Antes la tierra no tenía forma:
hubo que crear pendientes,colinas,
para que el agua bajara.)

a.El hospital está construído con figuras geométricas.
Hay toda una fachada-de los años sesenta-hecha con triangulos unos sobre otros.
Está rodeado por un parqueadero.

b.La casa es un edificio blanco compuesto de apartamentos.
Tiene balcones con varas de metal.
A un lado parquean los carros en ángulo.















Canción XLV

El rostro más bello que he visto
está frente al semaforo.
Sabía que eras tú.
No pude hacer lo correcto:
compartimos la culpa.

Recuerdo una historia de amor,
sobre una mujer perseguida
y un muchacho.
La belleza de ella era dulce,
iluminaba ese infierno.
Alguna vez estaremos juntos,libres.
Caminaremos por París.
Subiremos a la Torre.
Tú con cabello suelto,
yo con un libro negro de kabbalah.
El atardecer esperará
mientras recorremos calles sin nombre.
Desaparecerás hacia Provenza.
Me enseñarás los caminos ocultos.
Sobre una colina-recuerdas las de Suba?-
nos haremos azul el uno frente al otro.



















Canción XLVIa

'Ainsi, toujours poussés vers des nouveaux rivages,
dans la nuit eternelle entrainés sans retours...' Le lac.AdL.

Te lo aseguro: tenemos alma,
alma inmortal con todos nuestros razgos.
Estaré contigo cuando todo acabe
No te dejaré sola en esa noche.

'O temps arrete to vol et vous heures propices...'

el espíritu puro,sin formas,vuelve a Dios,el oculto,
a la sustancia pensante
constitutiva de Jehová,de Eloha,de la Maestra verde.

Los espíritus(almas del mundo entero) esperan la decisión de Dios,
cuando sale la nueva emanación y reciben la Torah para crear,
para organizar esa noche eterna.

El ruaj permanece flotando,hasta que venga el deshielo,
cuando la luz primera sea.

'Íls ont aimé'

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